"Somos Iglesia. Seamos reflejo de Iglesia" Rvdo. D. Bryan García Rodríguez.

En la tarde de ayer tuvimos el honor de recibir una charla de formación de la mano del Rvdo. D. Bryan García Rodríguez, quien nos acompañó y guió en el encuentro con nuestra fe, con Dios.

Desde aquí queremos rescatar algunas reflexiones sobre las palabras con las que el reverendo nos iluminó:

Las ideas partían de una pregunta clara, ¿Qué sustenta nuestra fe? El sustento, decía el reverendo, es algo sin lo que no puedo subsistir y la fe, es creer sin poder ver. Dos términos que, a primera vista, chocan entre sí. ¿Cómo algo que no veo puede ser algo sin lo que no puedo subsistir?

Nos planteaba la pregunta de si nuestra fe la sustenta ser hermano de una hermandad (con tono algo irónico, ya que, sin duda, la respuesta es que no). Y, entonces, surgió otra cuestión, ¿qué esperamos de la fe?, ¿esperamos que nos nutra?, ¿que sea alimento del alma?… El católico está a la espera de la respuesta del Señor, pero ¿la busca donde debe?

La respuesta que buscamos está en la Palabra y, para escucharla, hay que estar actos para con Dios y recibir su respuesta a pesar de que te pueda doler, te choque o no te guste, porque su respuesta es esa. Dijo el Señor: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Tenemos que ser conscientes de que la Palabra no entiende del paso del tiempo, está viva y es eficaz antes, ahora y siempre. No para de darnos ese sustento que anhelamos, es palabra de Dios dada.

Otro de los pilares del cristiano son los Sacramentos, una bendición que nos ha dejado Dios para acercarnos a él, y que debemos tomarlos como tal. Acudamos a los Sacramentos, tenemos una fuente de gracia, dada por Dios, que estamos desperdiciando. Confirmemos nuestra fe, confesemos nuestros pecados, quitemos el tabú a la unción de los enfermos…

Por otro lado, el tercer y último pilar, mencionado por el reverendo, es la Eucaristía que es el sustento de fe más hermoso que nos ha dejado el Señor. En él, Dios, a través de la Santa Forma, pasa a formar parte de nosotros. Asistamos al encuentro con Él.

Como último punto, hay que mencionar, la referencia del reverendo al Papa Juan Pablo II en el año 2000, año de jubileo. El Santo Padre se encontraba en América cuando incidió en la urgencia de creer, urgencia de convertirnos y de que todo lo encontraríamos en la Palabra. Y es urgente porque no sabemos ni el día ni la hora en que el Señor vendrá a llamarnos, por tanto, hay que estar preparados.

“Somos Iglesia. Seamos reflejo de Iglesia.” Rvdo. D. Bryan.

Como posdata queremos añadir los 5 consejos que el reverendo nos da (como respuesta a una pregunta de un hermano), para aumentar nuestra fe:

  1. La oración: ten un momento cada día para dirigirte al Señor, pero no solo para pedirle, agradécele.
  2. No juzgues al prójimo: piensa que todos somos pecadores, tanto tú como él.
  3. Acude a tu Madre: Ella puede interceder por ti, la Virgen es el amor de tu madre, rézale y no te olvides de Ella.
  4. No tener miedo: no tengas miedo a la cercanía con Dios y a que el resto lo sepa.
  5. Ir a la Santa Misa: tener a Dios dentro de ti, ser uno con Él, cambia la realidad y te va a ayudar siempre.

Y, recuerda, la fe está hecha para compartirla. Dios la ha querido en participación y amor.